El jueves 11 de junio, festividad del Corpus Christi, se celebró el Corpus en la Santa Iglesia Catedral con bendición desde la Puerta de la Asunción.

Este año no hubo procesión de la calle, pero si hubo exposición y procesión del Santísimo Sacramento en el interior de la Catedral, en este año especial marcado por la pandemia del Covid-19, el cual quedará en el recuerdo de todos los sevillanos. La Catedral acogió a un máximo de aforo de 611 personas en las que estuvieron presentes todas las autoridades civiles y militares.


Una eucaristía que comenzó pasados unos minutos de las diez de la mañana en el Altar del Jubileo, el cual estaba exornado como el paso de la custodia de Arfe, presidida por el Arzobispo de Sevilla, Juan José Asenjo Pelegrina y auxiliada por el Obispo auxiliar Santiago Gómez Sierra, que tuvo que leer la homilía por falta de visión del máximo representante de la iglesia en Sevilla.







Este año no hubo ni romero, ni niños carrancanos abriendo la procesión, ni Hermandades formando el cortejo, ni gente en la calle, ni altares adornados que pareciera una celebración habitual del Corpus pero hubo un momento extraordinario, la bendición con el Santísimo por parte del prelado afirmando que fue una "bendición para toda la Archidiócesis" desde la Puerta de la Asunción, la cual sólo se abre para ocasiones especiales, en la misma gran grupo de fieles se agolpaban para no perderse el momento.




Fotografías: Alejandro del Castillo Perujo / @Alejandrocp99

Un Corpus Christi especial para el recuerdo

El jueves 11 de junio, festividad del Corpus Christi, se celebró el Corpus en la Santa Iglesia Catedral con bendición desde la Puerta de la Asunción.

Este año no hubo procesión de la calle, pero si hubo exposición y procesión del Santísimo Sacramento en el interior de la Catedral, en este año especial marcado por la pandemia del Covid-19, el cual quedará en el recuerdo de todos los sevillanos. La Catedral acogió a un máximo de aforo de 611 personas en las que estuvieron presentes todas las autoridades civiles y militares.


Una eucaristía que comenzó pasados unos minutos de las diez de la mañana en el Altar del Jubileo, el cual estaba exornado como el paso de la custodia de Arfe, presidida por el Arzobispo de Sevilla, Juan José Asenjo Pelegrina y auxiliada por el Obispo auxiliar Santiago Gómez Sierra, que tuvo que leer la homilía por falta de visión del máximo representante de la iglesia en Sevilla.







Este año no hubo ni romero, ni niños carrancanos abriendo la procesión, ni Hermandades formando el cortejo, ni gente en la calle, ni altares adornados que pareciera una celebración habitual del Corpus pero hubo un momento extraordinario, la bendición con el Santísimo por parte del prelado afirmando que fue una "bendición para toda la Archidiócesis" desde la Puerta de la Asunción, la cual sólo se abre para ocasiones especiales, en la misma gran grupo de fieles se agolpaban para no perderse el momento.




Fotografías: Alejandro del Castillo Perujo / @Alejandrocp99