No ha sido una Semana Santa fácil. Desde que comenzó la cuarentena los cofrades de Sevilla nos hemos visto huérfanos de tantos y tantos momentos al lado de nuestras Imágenes Sagradas, de nuestros Cristos y de nuestra Virgen pero... ¿A que sigue en tu corazón el amor por Jesús y María? Eso si que nadie nos los quitará, pues siempre estará con nosotros. 

Las calles han estado vacías de gente, de los misterios que representan la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús, vacías de María que tras su hijo va llorando meciendo su pena con pañuelos que muestran a Sevilla para que lloremos con Ella, vacía de sones de Agrupaciones y de Cornetas y Tambores, de fagot, corno inglés y oboe de música de Capilla, vacía de nazarenos que con su capirotes apuntan al empíreo donde habita Dios Trino sentado en su trono de amor, vacío de costaleros que son los pies del mismo hijo del carpintero, vacías de ese sentimiento que se vive cada día desde el Viernes de Dolores al Domingo de Resurrección.

Hoy tú corazón también debería de estar vacío, pero no. Pues te has quedado en casa por amor al prójimo, pues el sentido de esta Semana Santa ha sido diferente quedarte en casa para que el otro no enferme. Para que no se propague más este virus que aún no tiene cura. Sevilla no te ha sacado a las calles, pero no por ello no ha dejado de quererte y sentirte para mayor gloria de Dios.

Fotografía: Víctor M. Cascales Vallejo / @victorm_cv

Para mayor gloria de Dios


No ha sido una Semana Santa fácil. Desde que comenzó la cuarentena los cofrades de Sevilla nos hemos visto huérfanos de tantos y tantos momentos al lado de nuestras Imágenes Sagradas, de nuestros Cristos y de nuestra Virgen pero... ¿A que sigue en tu corazón el amor por Jesús y María? Eso si que nadie nos los quitará, pues siempre estará con nosotros. 

Las calles han estado vacías de gente, de los misterios que representan la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús, vacías de María que tras su hijo va llorando meciendo su pena con pañuelos que muestran a Sevilla para que lloremos con Ella, vacía de sones de Agrupaciones y de Cornetas y Tambores, de fagot, corno inglés y oboe de música de Capilla, vacía de nazarenos que con su capirotes apuntan al empíreo donde habita Dios Trino sentado en su trono de amor, vacío de costaleros que son los pies del mismo hijo del carpintero, vacías de ese sentimiento que se vive cada día desde el Viernes de Dolores al Domingo de Resurrección.

Hoy tú corazón también debería de estar vacío, pero no. Pues te has quedado en casa por amor al prójimo, pues el sentido de esta Semana Santa ha sido diferente quedarte en casa para que el otro no enferme. Para que no se propague más este virus que aún no tiene cura. Sevilla no te ha sacado a las calles, pero no por ello no ha dejado de quererte y sentirte para mayor gloria de Dios.

Fotografía: Víctor M. Cascales Vallejo / @victorm_cv