Ya lo tienes en tus manos, Sevilla, en la espera más bonita que esta ciudad nos regala, es tiempo de preparación, recogimiento, rezo y penitencia. Abramos los armarios con olor a naftalina, saquemos esas túnicas para colgarlas en el salón, pongamos un poco de incienso y quememos ese carbón, rizad las palmas para los balcones que la ciudad se pone guapa y se viste con sus mejores galas.

Ya lo tienes en tus manos, no lo dejes escapar, que es la espera más ansiada que nos depara la ciudad. Que corran de nuevo esos niños por la rampa del Salvador, que se paseen las mantillas por la Plaza de San Lorenzo y se vean plumas blancas en el hospital con los más enfermos.No dejes que se vaya y disfrútala porque es un año de espera para nuestra plena felicidad, no dejes que se vaya porque ya la tienes en tus manos, Sevilla.

¡FELIZ CUARESMA!

Fotografía: Salvador López Medina / @SalvaLpezMedina

Ya lo tienes en tus manos, Sevilla

Ya lo tienes en tus manos, Sevilla, en la espera más bonita que esta ciudad nos regala, es tiempo de preparación, recogimiento, rezo y penitencia. Abramos los armarios con olor a naftalina, saquemos esas túnicas para colgarlas en el salón, pongamos un poco de incienso y quememos ese carbón, rizad las palmas para los balcones que la ciudad se pone guapa y se viste con sus mejores galas.

Ya lo tienes en tus manos, no lo dejes escapar, que es la espera más ansiada que nos depara la ciudad. Que corran de nuevo esos niños por la rampa del Salvador, que se paseen las mantillas por la Plaza de San Lorenzo y se vean plumas blancas en el hospital con los más enfermos.No dejes que se vaya y disfrútala porque es un año de espera para nuestra plena felicidad, no dejes que se vaya porque ya la tienes en tus manos, Sevilla.

¡FELIZ CUARESMA!

Fotografía: Salvador López Medina / @SalvaLpezMedina