Un sol que apretaba, el azahar brotando y el azul de cielo como si de un Domingo de Ramos habláramos cubrió el día de ayer lunes 11 de marzo la ciudad y se pudo disfrutar en toda su dimensión del Vía Crucis de las Cofradías presidido este año por el Santísimo Cristo de la Conversión de la corporación del Viernes Santo.

La luz no dejo de incidir desde la salida sobre el Cristo de la Conversión, dejando estampas para el recuerdo sobre todo en la Plaza de la Magdalena, como de luz se llenó con el par de tramos de hermanos que acompañaban a su titular hacía la Santa Iglesia Catedral para vivir una jornada histórica, donde la Hermandad preparo con mucho mimo e entusiasmo, claro ejemplo de como fue portado el crucificado, de pié, imagen nunca vista antes, pudiéndose contemplar desde cualquier punto, acompañado del silencio acogedor interrumpido por las nobles voces y música de la Coral de María Auxiliadora. 

Un recorrido de mucho encanto por el que discurrió el crucificado de Juan de Mesa con un ritmo de paso bastante pausado motivado por el peso de las andas. El cual dejo estampas históricas como al pasar por la Plaza del Salvador se paro a la altura de la estatua de Martínez Montañes, llegando a cruzar el dintel de la puerta de Palos de la Catedral con un retraso de veinte minutos.

A las 20:05 comenzaba el rezo de las estaciones del Vía Crucis. Acto que cada vez se hace más largo, pero que aún así es multitudinario, el cual finalizó entorno a las diez de la noche, en el que estuvo presente Santiago Gómez Sierra, obispo auxiliar que ya que el Arzobispo se encuentra recuperándose de la operación que fue sometida hace pocas fechas.

Pasadas las diez de la noche con un retraso de tiempo más elevado, el Cristo de la Conversión volvía a salir la Puerta de Palos del templo de los sevillanos para iniciar el regreso a su sede canónica. Recorrido que continuaba con bastante presencia de público, en el que visitó la Capilla de la Pura y Limpia del Postigo y la Capilla de la Hermandad de Jesús Despojado, haciendo su entrada pasadas las doce horas ya del martes. 

Culminaba así una jornada de encuentro y solemnidad con el Gran Poder crucificado con la ciudad.

Fotografía: Cristina Gómez / @Cris99gomez

Solemnidad de Conversión

Un sol que apretaba, el azahar brotando y el azul de cielo como si de un Domingo de Ramos habláramos cubrió el día de ayer lunes 11 de marzo la ciudad y se pudo disfrutar en toda su dimensión del Vía Crucis de las Cofradías presidido este año por el Santísimo Cristo de la Conversión de la corporación del Viernes Santo.

La luz no dejo de incidir desde la salida sobre el Cristo de la Conversión, dejando estampas para el recuerdo sobre todo en la Plaza de la Magdalena, como de luz se llenó con el par de tramos de hermanos que acompañaban a su titular hacía la Santa Iglesia Catedral para vivir una jornada histórica, donde la Hermandad preparo con mucho mimo e entusiasmo, claro ejemplo de como fue portado el crucificado, de pié, imagen nunca vista antes, pudiéndose contemplar desde cualquier punto, acompañado del silencio acogedor interrumpido por las nobles voces y música de la Coral de María Auxiliadora. 

Un recorrido de mucho encanto por el que discurrió el crucificado de Juan de Mesa con un ritmo de paso bastante pausado motivado por el peso de las andas. El cual dejo estampas históricas como al pasar por la Plaza del Salvador se paro a la altura de la estatua de Martínez Montañes, llegando a cruzar el dintel de la puerta de Palos de la Catedral con un retraso de veinte minutos.

A las 20:05 comenzaba el rezo de las estaciones del Vía Crucis. Acto que cada vez se hace más largo, pero que aún así es multitudinario, el cual finalizó entorno a las diez de la noche, en el que estuvo presente Santiago Gómez Sierra, obispo auxiliar que ya que el Arzobispo se encuentra recuperándose de la operación que fue sometida hace pocas fechas.

Pasadas las diez de la noche con un retraso de tiempo más elevado, el Cristo de la Conversión volvía a salir la Puerta de Palos del templo de los sevillanos para iniciar el regreso a su sede canónica. Recorrido que continuaba con bastante presencia de público, en el que visitó la Capilla de la Pura y Limpia del Postigo y la Capilla de la Hermandad de Jesús Despojado, haciendo su entrada pasadas las doce horas ya del martes. 

Culminaba así una jornada de encuentro y solemnidad con el Gran Poder crucificado con la ciudad.

Fotografía: Cristina Gómez / @Cris99gomez