El barrio de Triana despertaba engalanado, no era para menos pues iba a recorrer calles por las que no había pasado nunca Nuestra Señora de la Esperanza de Triana Coronada presidiendo el rezo del Santo Rosario en este año tan especial al cumplirse el VI Centenario Fundacional de la Hermandad hacia la Residencia de la Fundación Carrete en la Avenida de Coria.

Puntual a las 07:30h, el cortejo se abría paso entre el numeroso público que se congregaba en la calle Pureza. Todo estaba medido, preparado y en su sitio para que poco antes de las ocho de la mañana saliera en sus andas la Esperanza de Triana. Rompía el silencio del rezo las plegarias hecha oración en las voces del Coro de la Hermandad el cual iba interpretando su amplio; y excelente, repertorio musical dedicado siempre a la Santísima Virgen.

El despuntar del día se reflejaba en la cara de la Esperanza mientras se encaminaba hacia la Capilla de la Hermandad del Rocío, donde allí la esperaba la Hermandad Filial más antigua de Sevilla con su bendito Simpecado. Fue en ese momento cuando la emoción embargó a los fieles y devotos rompiendo el silencio con aplausos a la entrada de la Virgen a la sede rociera de Triana.

Numerosas petaladas se fueron sucediendo a lo largo de todo el recorrido tanto de ida como de vuelta, así como lucía todas las calles pancartas y banderolas con letanías, estrofas de salves y sevillanas o nombres de marchas en relación a la Virgen trianera.

Los hermanos de la corporación arroparon a su titular participando en el cortejo, más de 300 cirios acompañaron el Rosario. Esa era la mirada de corporación de Triana, la de cada uno de sus hermanos muchos de ellos emocionados al vivir tan especial acontecimiento y que entre lágrimas, se veían en sus caras la felicidad de ese día.

Antes de llegar a la Residencia, tuvo la Hermandad la deferencia de entrar en la Parroquia de San Juan Bosco en la calle Conde de Bustillo, donde tiene sede los Salesianos de San Pedro. Allí la Asociación de María Auxiliadora y toda la Comunidad Salesiana recibieron a la Esperanza rezando el "Rendidos a tus plantas" la salve propia dedicada a la Virgen de Don Bosco. En ese mismo lugar se descubrió un azulejo conmemorativo de la visita de la Virgen en su Santo Rosario extraordinario.

Presidía en el Asilo de Nuestra Señora de la Consolación, la Virgen de la Esperanza, la Santa Misa en aquel lugar. Esa era la misión evangelizadora, llevar la Virgen a los que no la pueden ver. Y así fue, y se demostró en varios puntos del recorrido acercando las andas a los balcones y ventanas de personas mayores o desfavorecidos. Presidió la misa el Rvdo. P. Antonio Rodríguez Babío.

La vuelta ya a pleno sol que  mostraba en la cara de la Esperanza su belleza, recorrió calles del Barrio León para visitar la Parroquia de San Gonzalo donde reside la Hermandad homónima y desde pasadas fechas la del Rosario. Momento histórico, sin duda, el que se vivió a en el templo como también por San Jacinto ante el Hospital Infanta Luisa, cuando se paró ante la puerta que tiene el azulejo de la bendita imagen.

Regresando entrada la tarde, visitando por último la Hermandad de la Estrella, de manera especial pues no como cada mañana de Madrugá, sino en andas, aún más cercana la talla de la Esperanza. Pasada las 15h, entraba la Virgen a su capilla, que entre aplausos entraba finalizando así una jornada histórica para la corporación trianera.

Fotografía: Salvador López Medina / @SalvaLpezMedina

Jubilar Rosario de Esperanza por Triana


El barrio de Triana despertaba engalanado, no era para menos pues iba a recorrer calles por las que no había pasado nunca Nuestra Señora de la Esperanza de Triana Coronada presidiendo el rezo del Santo Rosario en este año tan especial al cumplirse el VI Centenario Fundacional de la Hermandad hacia la Residencia de la Fundación Carrete en la Avenida de Coria.

Puntual a las 07:30h, el cortejo se abría paso entre el numeroso público que se congregaba en la calle Pureza. Todo estaba medido, preparado y en su sitio para que poco antes de las ocho de la mañana saliera en sus andas la Esperanza de Triana. Rompía el silencio del rezo las plegarias hecha oración en las voces del Coro de la Hermandad el cual iba interpretando su amplio; y excelente, repertorio musical dedicado siempre a la Santísima Virgen.

El despuntar del día se reflejaba en la cara de la Esperanza mientras se encaminaba hacia la Capilla de la Hermandad del Rocío, donde allí la esperaba la Hermandad Filial más antigua de Sevilla con su bendito Simpecado. Fue en ese momento cuando la emoción embargó a los fieles y devotos rompiendo el silencio con aplausos a la entrada de la Virgen a la sede rociera de Triana.

Numerosas petaladas se fueron sucediendo a lo largo de todo el recorrido tanto de ida como de vuelta, así como lucía todas las calles pancartas y banderolas con letanías, estrofas de salves y sevillanas o nombres de marchas en relación a la Virgen trianera.

Los hermanos de la corporación arroparon a su titular participando en el cortejo, más de 300 cirios acompañaron el Rosario. Esa era la mirada de corporación de Triana, la de cada uno de sus hermanos muchos de ellos emocionados al vivir tan especial acontecimiento y que entre lágrimas, se veían en sus caras la felicidad de ese día.

Antes de llegar a la Residencia, tuvo la Hermandad la deferencia de entrar en la Parroquia de San Juan Bosco en la calle Conde de Bustillo, donde tiene sede los Salesianos de San Pedro. Allí la Asociación de María Auxiliadora y toda la Comunidad Salesiana recibieron a la Esperanza rezando el "Rendidos a tus plantas" la salve propia dedicada a la Virgen de Don Bosco. En ese mismo lugar se descubrió un azulejo conmemorativo de la visita de la Virgen en su Santo Rosario extraordinario.

Presidía en el Asilo de Nuestra Señora de la Consolación, la Virgen de la Esperanza, la Santa Misa en aquel lugar. Esa era la misión evangelizadora, llevar la Virgen a los que no la pueden ver. Y así fue, y se demostró en varios puntos del recorrido acercando las andas a los balcones y ventanas de personas mayores o desfavorecidos. Presidió la misa el Rvdo. P. Antonio Rodríguez Babío.

La vuelta ya a pleno sol que  mostraba en la cara de la Esperanza su belleza, recorrió calles del Barrio León para visitar la Parroquia de San Gonzalo donde reside la Hermandad homónima y desde pasadas fechas la del Rosario. Momento histórico, sin duda, el que se vivió a en el templo como también por San Jacinto ante el Hospital Infanta Luisa, cuando se paró ante la puerta que tiene el azulejo de la bendita imagen.

Regresando entrada la tarde, visitando por último la Hermandad de la Estrella, de manera especial pues no como cada mañana de Madrugá, sino en andas, aún más cercana la talla de la Esperanza. Pasada las 15h, entraba la Virgen a su capilla, que entre aplausos entraba finalizando así una jornada histórica para la corporación trianera.

Fotografía: Salvador López Medina / @SalvaLpezMedina