En las últimas horas el rumor extendido hace algunos meses acerca de pagar por tocar se hace cada vez más realidad. Parece que los tiempos cambian y que para ir a trabajar a ciertos lugares "importantes" no vale con los méritos logrados con el esfuerzo y la dedicación diario si no que se pueden aceptar sobornos en favor de ocupar ese puesto que tanto deseas.

Así de injusto parece que funciona ahora el mercado musical en alguna hermandad sevillana. El trabajo de los músicos lo van a acabar por desprestigiar del todo, algo que ya ocurre en este país. Las Hermandades que se creen todopoderosas en términos musicales pujan por ver que banda les ofrece menos dinero por tocar detrás de ciertos pasos de misterio. No se valora ni se respeta la música como profesión y en muchos caso jugamos con los sentimientos y emociones de las personas porque ¿Quién no daría lo que fuera por tocar detrás del cristo o la virgen de su devoción?

Las hermandades, esas que presumen de ser las instituciones eclesiales que más invierten en Caridad, ¿Por qué no conformarse con el dinero que piden las bandas de música, en vez de regatear con el trabajo de tantas personas? A muchas de ellas posiblemente les sirva para pagarse su instrumento, arreglarlo, mejorarlo... o simplemente ayudan a la economía de las familias que llegan justas a final de mes... ahí también hay caridad.

Sevilla parece haberse convertido en la Liga de Campeones de la Semana Santa. Pero la realidad es que es un arma de doble filo ya que al igual que entrar por la puerta grande, puedes salir por la de atrás por tocar más tambor, llevar menos músicos, o simplemente porque has pasado de moda. Da igual cuanto ceros haya a la derecha si la calidad y la buena música perduran...

Fotografías: Salvador López Medina / @SalvaLpezMedina

A golpe de talonario...

En las últimas horas el rumor extendido hace algunos meses acerca de pagar por tocar se hace cada vez más realidad. Parece que los tiempos cambian y que para ir a trabajar a ciertos lugares "importantes" no vale con los méritos logrados con el esfuerzo y la dedicación diario si no que se pueden aceptar sobornos en favor de ocupar ese puesto que tanto deseas.

Así de injusto parece que funciona ahora el mercado musical en alguna hermandad sevillana. El trabajo de los músicos lo van a acabar por desprestigiar del todo, algo que ya ocurre en este país. Las Hermandades que se creen todopoderosas en términos musicales pujan por ver que banda les ofrece menos dinero por tocar detrás de ciertos pasos de misterio. No se valora ni se respeta la música como profesión y en muchos caso jugamos con los sentimientos y emociones de las personas porque ¿Quién no daría lo que fuera por tocar detrás del cristo o la virgen de su devoción?

Las hermandades, esas que presumen de ser las instituciones eclesiales que más invierten en Caridad, ¿Por qué no conformarse con el dinero que piden las bandas de música, en vez de regatear con el trabajo de tantas personas? A muchas de ellas posiblemente les sirva para pagarse su instrumento, arreglarlo, mejorarlo... o simplemente ayudan a la economía de las familias que llegan justas a final de mes... ahí también hay caridad.

Sevilla parece haberse convertido en la Liga de Campeones de la Semana Santa. Pero la realidad es que es un arma de doble filo ya que al igual que entrar por la puerta grande, puedes salir por la de atrás por tocar más tambor, llevar menos músicos, o simplemente porque has pasado de moda. Da igual cuanto ceros haya a la derecha si la calidad y la buena música perduran...

Fotografías: Salvador López Medina / @SalvaLpezMedina