El 14 de octubre pasará a la historia de los hermanos y devotos de la hermandad de San Gonzalo

La coronación
Llegó el día en el que la cofradía del Lunes Santo hacía realidad su sueño, comenzaba la coronación canónica de Nuestra Señora de la Salud en la Santa Iglesia Catedral de Sevilla. Una Catedral la cual acogió a más de tres mil personas que no querían perderse éste acto tan especial para la hermandad de San Gonzalo.

Comenzaba la celebración de la eucaristía presidida por don Juan José Asenjo, arzobispo de la ciudad hispalense, a las 11:00 horas en el altar de Jubileo.

Nuestra Señora de la Salud portaba el nuevo manto bordado de color blanco de Garduño y con la saya de Jesús Rosado ataviada por las manos de Antonio Bejarano con un exorno floral realizado por Javier Grado.

Daba lugar a la homilía realizada por el arzobispo de la ciudad y posteriormente se procedía a leer el expediente de coronación a Nuestra Señora de la Salud.

La corona realizada por Fernando Marmolejo portada por las hermanas de la Fundación Carrere y sobre la peana de la hermandad del Cerro del Águila, pasaron a las manos de don Juan José Asenjo en el que le impuso la corona a Nuestra Señora de la Salud con un fuerte aplauso en el interior de la Catedral cuando el reloj indicaba las 12:04 horas mientras sonaba el Himno Nacional por el órgano de la Catedral de Sevilla.


La extraordinaria
 A las 16:30 horas comenzaba a salir la cruz de guía la cual iba acompañada por la Banda de Cornetas y Tambores de Las Cigarreras, banda que acompaña a Nuestro Padre Jesús del Soberano Poder el Lunes Santo. Sonó en la plaza Virgen de los Reyes uno de los nuevos estrenos, la marcha 'Soberana' dedicada a la dolorosa de la hermandad de San Gonzalo.

La Virgen de la Salud ya coronada realizaba su salida de la Santa Iglesia Catedral de Sevilla realizando antes su saludo a la Virgen de los Reyes, patrona de Sevilla y su archidiócesis.

Con los sones de la 'Salve a Nuestra Señora de la Salud' interpretada por la Banda de Música de Santa Ana, banda que acompañó a la imagen en su recorrido de vuelta al barrio de Triana, Nuestra Señora de la Salud se puso en la calle para buscar el ayuntamiento de Sevilla.

Le acompañaba un cortejo formado por 600 cirios y 80 representaciones la cual se despidieron en el ayuntamiento.


Cruzaba la avenida de la Constitución buscando la plaza Nueva. Una plaza abarrotada de gente para ser testigo de lo que ocurría a su paso por el ayuntamiento donde allí le esperaba Juan Espadas, alcalde de la ciudad de Sevilla.

De ésta forma bajo aplausos y vivas a la dolorosa del Barrio León, la Virgen de la Salud pisaba la alfombra de sal situada en la puerta del ayuntamiento junto con una gran lluvia de pétalo realizada por los jóvenes de la hermandad de San Gonzalo.

Numeroso público y una gran seguridad se plasmaba en las calles de Sevilla, sobre todo un dato a destacar en la salida de Nuestra Señora de la Salud, la gran cantidad de público de fuera de la ciudad sevillana.

Tuvo lugar una de las primeras estampas que marcarán ésta salida extraordinaria: el palio de la Virgen de la Salud visitaba el convento del Santo Ángel en la calle  Rioja y posteriormente en la parroquia de la Magdalena.

Continuaba su recorrido hasta llegar al puente de Triana donde se despedía de Sevilla a un paso ligero para llegar a la calle Pureza donde allí la esperaba la hermandad de la Esperanza de Triana.

Una calle Pureza engalanada y repleta de gente en el que la Virgen de la Salud con sones de 'Triana de Esperanza' comenzaba a hacer su saludo a la hermandad y en la que hizo su entrada en la capilla de los Marineros plasmando así una imagen histórica en el barrio de Triana.

Posteriormente se despedía de la calle Pureza, buscando así la parroquia de Santa Ana, donde se vivió otro momento histórico, siendo otro sitio clave su paso por la calle San Jacinto donde esperaban de nuevo a su hermandad madrina, la hermandad de la Estrella, la cual fue recibida con pétalos realizando también su entrada en la capilla de la Estrella.

Continuaba su recorrido hasta llegar al Barrio León donde le esperaba Nuestro Padre Jesús del Soberano Poder, que en ese momento presidía el altar mayor de la parroquia de San Gonzalo.

Una entrada en el que el reloj marcaba las 05:40 horas de la madrugada, finalizando así un día histórico para los hermanos de San Gonzalo, para el barrio de Triana y para la ciudad de Sevilla.

Fotografías: Salvador López Medina / @SalvaLpezMedina

La Salud inundó Sevilla

El 14 de octubre pasará a la historia de los hermanos y devotos de la hermandad de San Gonzalo

La coronación
Llegó el día en el que la cofradía del Lunes Santo hacía realidad su sueño, comenzaba la coronación canónica de Nuestra Señora de la Salud en la Santa Iglesia Catedral de Sevilla. Una Catedral la cual acogió a más de tres mil personas que no querían perderse éste acto tan especial para la hermandad de San Gonzalo.

Comenzaba la celebración de la eucaristía presidida por don Juan José Asenjo, arzobispo de la ciudad hispalense, a las 11:00 horas en el altar de Jubileo.

Nuestra Señora de la Salud portaba el nuevo manto bordado de color blanco de Garduño y con la saya de Jesús Rosado ataviada por las manos de Antonio Bejarano con un exorno floral realizado por Javier Grado.

Daba lugar a la homilía realizada por el arzobispo de la ciudad y posteriormente se procedía a leer el expediente de coronación a Nuestra Señora de la Salud.

La corona realizada por Fernando Marmolejo portada por las hermanas de la Fundación Carrere y sobre la peana de la hermandad del Cerro del Águila, pasaron a las manos de don Juan José Asenjo en el que le impuso la corona a Nuestra Señora de la Salud con un fuerte aplauso en el interior de la Catedral cuando el reloj indicaba las 12:04 horas mientras sonaba el Himno Nacional por el órgano de la Catedral de Sevilla.


La extraordinaria
 A las 16:30 horas comenzaba a salir la cruz de guía la cual iba acompañada por la Banda de Cornetas y Tambores de Las Cigarreras, banda que acompaña a Nuestro Padre Jesús del Soberano Poder el Lunes Santo. Sonó en la plaza Virgen de los Reyes uno de los nuevos estrenos, la marcha 'Soberana' dedicada a la dolorosa de la hermandad de San Gonzalo.

La Virgen de la Salud ya coronada realizaba su salida de la Santa Iglesia Catedral de Sevilla realizando antes su saludo a la Virgen de los Reyes, patrona de Sevilla y su archidiócesis.

Con los sones de la 'Salve a Nuestra Señora de la Salud' interpretada por la Banda de Música de Santa Ana, banda que acompañó a la imagen en su recorrido de vuelta al barrio de Triana, Nuestra Señora de la Salud se puso en la calle para buscar el ayuntamiento de Sevilla.

Le acompañaba un cortejo formado por 600 cirios y 80 representaciones la cual se despidieron en el ayuntamiento.


Cruzaba la avenida de la Constitución buscando la plaza Nueva. Una plaza abarrotada de gente para ser testigo de lo que ocurría a su paso por el ayuntamiento donde allí le esperaba Juan Espadas, alcalde de la ciudad de Sevilla.

De ésta forma bajo aplausos y vivas a la dolorosa del Barrio León, la Virgen de la Salud pisaba la alfombra de sal situada en la puerta del ayuntamiento junto con una gran lluvia de pétalo realizada por los jóvenes de la hermandad de San Gonzalo.

Numeroso público y una gran seguridad se plasmaba en las calles de Sevilla, sobre todo un dato a destacar en la salida de Nuestra Señora de la Salud, la gran cantidad de público de fuera de la ciudad sevillana.

Tuvo lugar una de las primeras estampas que marcarán ésta salida extraordinaria: el palio de la Virgen de la Salud visitaba el convento del Santo Ángel en la calle  Rioja y posteriormente en la parroquia de la Magdalena.

Continuaba su recorrido hasta llegar al puente de Triana donde se despedía de Sevilla a un paso ligero para llegar a la calle Pureza donde allí la esperaba la hermandad de la Esperanza de Triana.

Una calle Pureza engalanada y repleta de gente en el que la Virgen de la Salud con sones de 'Triana de Esperanza' comenzaba a hacer su saludo a la hermandad y en la que hizo su entrada en la capilla de los Marineros plasmando así una imagen histórica en el barrio de Triana.

Posteriormente se despedía de la calle Pureza, buscando así la parroquia de Santa Ana, donde se vivió otro momento histórico, siendo otro sitio clave su paso por la calle San Jacinto donde esperaban de nuevo a su hermandad madrina, la hermandad de la Estrella, la cual fue recibida con pétalos realizando también su entrada en la capilla de la Estrella.

Continuaba su recorrido hasta llegar al Barrio León donde le esperaba Nuestro Padre Jesús del Soberano Poder, que en ese momento presidía el altar mayor de la parroquia de San Gonzalo.

Una entrada en el que el reloj marcaba las 05:40 horas de la madrugada, finalizando así un día histórico para los hermanos de San Gonzalo, para el barrio de Triana y para la ciudad de Sevilla.

Fotografías: Salvador López Medina / @SalvaLpezMedina