Cuando parecía que no podía ir mejor la Semana Santa, llega otra jornada soberbia. Un Miércoles Santo, que quizá es uno de los días menos problemáticos de toda la Semana Santa, que apenas tuvo retraso en la Carrera Oficial, gracias al esfuerzo de las Hermandad. Al igual que en toda la semana, ha sido los esfuerzos, los que han hecho que todos los días acaben con poco retraso comparados con otros años dentro de esta última década.

En la Gran Plaza todo era nervios, ante la salida de la Hermandad de la Sed, la primera en salir en el día de hoy. Gran estreno, una banda de Cornetas y Tambores de Cádiz tocaba en la Semana Santa de Sevilla, Rosario, que hizo las delicias de todos los que pudimos escuchar durante todo el recorrido. A penas tocó a tambor, ya que marcha tras marcha hizo el recorrido, ida y vuelta, sin bajar el nivel sorprendiendo a propios y a extraños. Hermandad de barrio, como lo es la de San Bernardo, quizás la que más. Cada Miércoles Santo une en sus calles a los vecinos nuevos y antiguos, en torno al Cristo de la Salud y Virgen del Refugio. Esta cofradía es, sin duda, una de las cofradías que más nazarenos tiene, solo hay que darse cuenta en lo que tarda en salir.

En la Alameda, más sol que nunca. Poca gente, ya que la calor hace mella. La Hermandad del Carmen Doloroso, llega a la Campana acompañada por sus marrones nazarenos. Una jornada, que pese a ser festivo al día siguiente no tuvo el público de otros años. La Virgen del Carmen, lucía preciosa en ese palio que con el tiempo y a la espera de acabar otros proyectos, la Hermandad completará. Acompañaba, su hermana la Archicofradía del Carmen del Santo Ángel. Más tarde, por este mismo punto, pasaría la Lanzada. Un misterio impresionante y un palio, sin duda por descubrir muy recomendable a la vuelta a su templo acompaño por los sones perfectos de la Banda de Música Victoria de "Las Cigarreras", no parece que sean músicos los que tocan si no más bien un CD por la ejecución de cada pieza musical.

En el entorno de San Lorenzo, ya se ve al Señor en su paso que recibe a la Hermandad del Buen Fin, la Virgen de la Palma lucía preciosa, como siempre gracias a la priostía de esta corporación que tanto se afana por poner sus mejores galas, tanto en su día como los cultos que prepara. El Cristo de Burgos salía, puntual, a su hora, solo bastaba mirarlo para contemplar su belleza y la de Madre de Dios de la Palma, nada más salir por la calle Imagen besaba su cara los rayos de sol, dejándonos una estampa maravillosa y para el recuerdo de todo cofrade que le gusta las Semanas Santas como la que pudimos vivir, luminosa, al anochecer más tarde.

San Bernado volvía ya por Fabiola y la Cruz de Guía de las Siete Palabras salía, mientras que el Baratillo por la Magdalena pasaba camino de la Campana, quizás sea esta la Hermandad que durante su recorrido menos abandona su barrio. Elegante la Piedad y soberbia la arrebatadora Caridad, que como se suele decir iba de "babero" en su andar tan alegre y medido durante toda su procesión. Los Panaderos con el esfuerzo de sus costaleros salía ya desde la calle Orfila, elegante y pausado andar del misterio que tanto derrocha cada Miércoles Santo, nazarenos de a tres casi todo el recorrido, hay que apurar cada minuto y así lo hizo esta Hermandad.

Las Siete Palabras, que incluso antes de que llegara el palio de la Virgen de la Caridad ya esperaba en la Plaza del Duque a que pasara Cristo de Burgos, ésta Hermandad, la de las Siete Palabras estrenaba la trasera del palio bordado, un palio nuevo que aun le cuesta cuajar. Misericordia, atrás quedó su año, el Cristo con esta advocación más solemne que nunca en su paso de plata. En la presidencia, acompañaba Marcelino Manzano, el delegado de las Hermandades ante el Arzobispado.

El Miércoles Santo se iba cerrando, con momentos que siempre queremos vivir como la vuelta de Cristo de Burgos por su plaza, algo que trajo bastante polémica al verse la Hermandad a hacer un comunicado para que retiraran los puestos ambulantes de esa zona para que pudiera pasar con la mayor dignidad posible. La vuelta por las calles de Nervión de la Sed, el Misterio de las Siete Palabras andando como siempre por Tetuán camino de su templo o el palio de la Virgen de Regla en la Cuesta del Bacalao cerraron para muchos cofrades un Miércoles Santo que fue para enmarcar.

Crónicas de la Semana Santa 2017. Miércoles Santo: Para enmarcar.

Cuando parecía que no podía ir mejor la Semana Santa, llega otra jornada soberbia. Un Miércoles Santo, que quizá es uno de los días menos problemáticos de toda la Semana Santa, que apenas tuvo retraso en la Carrera Oficial, gracias al esfuerzo de las Hermandad. Al igual que en toda la semana, ha sido los esfuerzos, los que han hecho que todos los días acaben con poco retraso comparados con otros años dentro de esta última década.

En la Gran Plaza todo era nervios, ante la salida de la Hermandad de la Sed, la primera en salir en el día de hoy. Gran estreno, una banda de Cornetas y Tambores de Cádiz tocaba en la Semana Santa de Sevilla, Rosario, que hizo las delicias de todos los que pudimos escuchar durante todo el recorrido. A penas tocó a tambor, ya que marcha tras marcha hizo el recorrido, ida y vuelta, sin bajar el nivel sorprendiendo a propios y a extraños. Hermandad de barrio, como lo es la de San Bernardo, quizás la que más. Cada Miércoles Santo une en sus calles a los vecinos nuevos y antiguos, en torno al Cristo de la Salud y Virgen del Refugio. Esta cofradía es, sin duda, una de las cofradías que más nazarenos tiene, solo hay que darse cuenta en lo que tarda en salir.

En la Alameda, más sol que nunca. Poca gente, ya que la calor hace mella. La Hermandad del Carmen Doloroso, llega a la Campana acompañada por sus marrones nazarenos. Una jornada, que pese a ser festivo al día siguiente no tuvo el público de otros años. La Virgen del Carmen, lucía preciosa en ese palio que con el tiempo y a la espera de acabar otros proyectos, la Hermandad completará. Acompañaba, su hermana la Archicofradía del Carmen del Santo Ángel. Más tarde, por este mismo punto, pasaría la Lanzada. Un misterio impresionante y un palio, sin duda por descubrir muy recomendable a la vuelta a su templo acompaño por los sones perfectos de la Banda de Música Victoria de "Las Cigarreras", no parece que sean músicos los que tocan si no más bien un CD por la ejecución de cada pieza musical.

En el entorno de San Lorenzo, ya se ve al Señor en su paso que recibe a la Hermandad del Buen Fin, la Virgen de la Palma lucía preciosa, como siempre gracias a la priostía de esta corporación que tanto se afana por poner sus mejores galas, tanto en su día como los cultos que prepara. El Cristo de Burgos salía, puntual, a su hora, solo bastaba mirarlo para contemplar su belleza y la de Madre de Dios de la Palma, nada más salir por la calle Imagen besaba su cara los rayos de sol, dejándonos una estampa maravillosa y para el recuerdo de todo cofrade que le gusta las Semanas Santas como la que pudimos vivir, luminosa, al anochecer más tarde.

San Bernado volvía ya por Fabiola y la Cruz de Guía de las Siete Palabras salía, mientras que el Baratillo por la Magdalena pasaba camino de la Campana, quizás sea esta la Hermandad que durante su recorrido menos abandona su barrio. Elegante la Piedad y soberbia la arrebatadora Caridad, que como se suele decir iba de "babero" en su andar tan alegre y medido durante toda su procesión. Los Panaderos con el esfuerzo de sus costaleros salía ya desde la calle Orfila, elegante y pausado andar del misterio que tanto derrocha cada Miércoles Santo, nazarenos de a tres casi todo el recorrido, hay que apurar cada minuto y así lo hizo esta Hermandad.

Las Siete Palabras, que incluso antes de que llegara el palio de la Virgen de la Caridad ya esperaba en la Plaza del Duque a que pasara Cristo de Burgos, ésta Hermandad, la de las Siete Palabras estrenaba la trasera del palio bordado, un palio nuevo que aun le cuesta cuajar. Misericordia, atrás quedó su año, el Cristo con esta advocación más solemne que nunca en su paso de plata. En la presidencia, acompañaba Marcelino Manzano, el delegado de las Hermandades ante el Arzobispado.

El Miércoles Santo se iba cerrando, con momentos que siempre queremos vivir como la vuelta de Cristo de Burgos por su plaza, algo que trajo bastante polémica al verse la Hermandad a hacer un comunicado para que retiraran los puestos ambulantes de esa zona para que pudiera pasar con la mayor dignidad posible. La vuelta por las calles de Nervión de la Sed, el Misterio de las Siete Palabras andando como siempre por Tetuán camino de su templo o el palio de la Virgen de Regla en la Cuesta del Bacalao cerraron para muchos cofrades un Miércoles Santo que fue para enmarcar.