Ha pasado la Semana Mayor de la ciudad y toca hacer balance de lo acontecido. Podríamos decir de que ha sido de las mejores Semana Santas vividas, pleno de cofradías en la calle con unas temperaturas radiantes con una ciudad totalmente volcada con sus cofradías, pero el hilo negro viene con la Madrugá cuando se vuelven ocasionar las famosas "carreritas" como hace un par de años, pero de más calibre algo parecido al año 2.000.

Comenzaba la semana, el Viernes de Dolores en los barrios donde se llegaron a registrar altas temperaturas que siguieron la tónica durante toda la semana. Los barrios de Heliópolis y Pino Montano que como cada año cada vez más se vuelcan con su cofradía desde bien temprana la tarde, con amplio cortejo de nazarenos ambas Hermandades recorren las calles de sus barrios repartiendo fe, sobre todos los que más lo necesitan y no los ven a diario, así lo hacen en la Misión cuando el paso de misterio entorno a las siete y media de la tarde llegaba a la Residencia de Mayores de Heliopolis, donde se vivieron momentos de pura emoción y recogimiento. Bellavista, un barrio que crece con la Hermandad y una Hermandad que crece con el barrio, allí cada Viernes de Dolores es una día de fiesta. Cuando salió el Cautivo que reparte Salud, todo el barrio se hizo un río de emociones con dos nuevas imágenes en su paso de misterio y con su Virgen del Dulce Nombre todo fue pétalos y flores para su Virgen que estrenaba restauración de su corona.

Las Hermandades céntricas, como son La Corona y Pasión y Muerte, dos cofradías "de negro" que cada año congregan más número de público en su transitar, el recorrido romántico del Santísimo Cristo de la Corona por el barrio Santa Cruz y la estación de Penitencia del Santísimo Cristo de Pasión y Muerte a la Parroquia de Santa Ana de Triana donde entró en la misma pasadas las diez de la noche y a la salida de la Parroquia acumuló un retraso de media hora por problemas con el cajillo de la cruz. Este, puedo ser el único percance de la jornada del Viernes de Dolores, jornada en la que se muestra los esplendores de los barrios de Sevilla.


Fotografías: Víctor M. Cascales Vallejo y Salvador López Medina.

Crónicas de la Semana Santa 2017. Viernes de Dolores: Esplendores en los barrios

Ha pasado la Semana Mayor de la ciudad y toca hacer balance de lo acontecido. Podríamos decir de que ha sido de las mejores Semana Santas vividas, pleno de cofradías en la calle con unas temperaturas radiantes con una ciudad totalmente volcada con sus cofradías, pero el hilo negro viene con la Madrugá cuando se vuelven ocasionar las famosas "carreritas" como hace un par de años, pero de más calibre algo parecido al año 2.000.

Comenzaba la semana, el Viernes de Dolores en los barrios donde se llegaron a registrar altas temperaturas que siguieron la tónica durante toda la semana. Los barrios de Heliópolis y Pino Montano que como cada año cada vez más se vuelcan con su cofradía desde bien temprana la tarde, con amplio cortejo de nazarenos ambas Hermandades recorren las calles de sus barrios repartiendo fe, sobre todos los que más lo necesitan y no los ven a diario, así lo hacen en la Misión cuando el paso de misterio entorno a las siete y media de la tarde llegaba a la Residencia de Mayores de Heliopolis, donde se vivieron momentos de pura emoción y recogimiento. Bellavista, un barrio que crece con la Hermandad y una Hermandad que crece con el barrio, allí cada Viernes de Dolores es una día de fiesta. Cuando salió el Cautivo que reparte Salud, todo el barrio se hizo un río de emociones con dos nuevas imágenes en su paso de misterio y con su Virgen del Dulce Nombre todo fue pétalos y flores para su Virgen que estrenaba restauración de su corona.

Las Hermandades céntricas, como son La Corona y Pasión y Muerte, dos cofradías "de negro" que cada año congregan más número de público en su transitar, el recorrido romántico del Santísimo Cristo de la Corona por el barrio Santa Cruz y la estación de Penitencia del Santísimo Cristo de Pasión y Muerte a la Parroquia de Santa Ana de Triana donde entró en la misma pasadas las diez de la noche y a la salida de la Parroquia acumuló un retraso de media hora por problemas con el cajillo de la cruz. Este, puedo ser el único percance de la jornada del Viernes de Dolores, jornada en la que se muestra los esplendores de los barrios de Sevilla.


Fotografías: Víctor M. Cascales Vallejo y Salvador López Medina.