En el día de ayer, viernes 2 de diciembre, el Ayuntamiento de Sevilla acogió la presentación de exposición de la nueva imagen para la Hermandad de las Cigarreras, el Cristo de la Púpura, obra de José Antonio Navarro Arteaga, bajo el título Cristo de la Púrpura. Recuperación de una advocación perdida.

Exposición

A las 20:30 horas comenzaba la presentación de la exposición con palabras del Hermano Mayor Claudio Espejo, que recalcaba que la Hermandad de las Cigarreras ha dado un paso más al frente volviendo a recuperar una advocación perdida que llego hasta procesionar por las calles de Sevilla el Jueves Santo del siglo XVIII. Estando presente también, el escultor de la obra, José Antonio Navarro Arteaga, Juan Carlos Cabrera, delegado de fiestas mayores, Miguel Bazaga, director de Área, Juan Carretero, delegado del Jueves Santo, además de miembros de la junta de gobierno de las Cigarreras, miembros de junta de otras corporaciones y hermanos de la misma.

José Antonio Navarro Arteaga cuando tomó la palabra dedico unas palabras a su mujer ya que dice que sin el apoyo de ella no podría haber realizado está obra y que sus imágenes las hace para que lleguen a trasmitir y rezar. También, intervino Juan Carlos Cabrera diciendo que una vez más casa de todos los sevillanos, el Ayuntamiento, volvía a apostar por las Hermandades y que siempre que una corporación solicite ayuda de el ahí estarán para lo que necesiten.

Una vez realizadas todas las intervenciones de los diferentes miembros, se pasó a la primera sala de la exposición, la Sala del Apeadero donde se encuentran los paneles explicativos de la historia, origen y advocación del Cristo recogiendo sus vestiduras tras la flagelación, y a continuación se paso a la sala Capitular Baja donde se presenta sólo y exclusivamente la nueva imagen del Cristo de la Púrpura en el centro de la misma.

La Obra

Imagen que ha llamado mucho la atención por su forma y la gran calidad artística a la que nos tiene acostumbrado Navarro Arteaga, siendo realizada en madera de cedro policromada, presentado de forma arrodillado sólo de la pierna izquierda, mientras que el pié izquierdo descansa sobre la columna, a la que abraza. Con su mano derecha recoge la túnica púrpura, un hilo de plata rodea el cuello y la mano izquierda apoyada sobre la columna.

El rostro del Cristo combina el dramatismo por el dolor causado por el castigo al que ha sido sometido, junto a la fuerte espiritualidad que presenta.

Imagen que apunta su propio escultor que puede ser su mejor obra recibirá culto en un altar lateral de la Capilla de la Fabrica de Tabacos y será titular de la Hermandad en próximas fechas.

Galería fotográfica del Cristo aquí (pincha)

Fotografías: Salvador López Medina / @SalvaLpezMedina