Unas de las citas más importantes del tiempo letifico, ocurría en la tarde noche de ayer, cuando desde la Capilla de la Alameda Hércules, salía la chiquitita Virgen del Carmen de la calle Calatrava. Hermandad que pone punto y final a este mes de julio carmelita, en la ciudad de Sevilla.

A las ocho menos cuarto exacto, se ponía en la calle el cortejo en el cual acompañaban varias Hermandades vinculadas a esta corporación de Gloria. Unos minutos más tarde, se ponía en la calle el paso de la Virgen escoltado de un par de marineros. Estrenando peana, que ha sido restaurada.

Entorno a las nueve de la noche, la Virgen llegaba al Convento de San Clemente donde las monjas allí reunidas alzaban la voz para cantarle. Al abandonar dicho lugar, se llegaba a unos de los puntos claves de la procesión, en la calle Arte de la Seda, una calle totalmente adornada para ella, la Virgen recibía una petalá, como es tradicional cada año.

Visitó también el Convento de Santa Clara y Santa Ana, respectivamente, donde en la misma calle Santa Ana, antes de enfilar para su sede canónica, se entorarón sevillanas y una lluvia de pétalos, para la Virgen, a sones de Reina de Triana a cargo de la Banda de Música de las Cigarreras.

A las doce en punto de la noche, se terminaba una sueño en la calle Calatrava entorno a la devoción carmelita, a sones de la Salve Marinera. Una procesión que a pesar de las altas temperaturas de ayer, estuvo llena de público en todo momentos.

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Fotografía: Salvador López Medina / @SalvaLpezMedina