En la jornada del pasado 1 de Noviembre, festividad de Todos los Santos, cuando aún era de noche todavía la Dolorosa de Monte-Sión, Nuestra Señora del Rosario, salía desde su Capilla para visitar la Parroquia de San Vicente, en Rosario de la Aurora.

Era una mañana de uno de noviembre, "fresquita" y de humedad en la ciudad, pero aún así cabe destacar la cantidad de hermanos, devotos y cofrades que madrugaron para acompañar a la Virgen el Rosario en su caminar hacía la Parroquia de San Vicente, donde allí le esperaba la Virgen del Rosario de San Vicente en su paso procesional, celebrándose una Santa Misa conjunta las Hermandades de la feligresía de San Vicente y la Hermandad de Monte-Sión.

Con algo de retraso de horario previsto, entorno a las once menos veinte de la mañana, tras la Misa la Virgen del Rosario nos regalaba una estampa histórica cuarenta año
s después, salía de la Parroquia de San Vicente, para emprender camino de nuevo a su sede canónica, pasando por la Plaza de San Lorenzo, donde los rayos del sol iluminaban el rostro de la Dolorosa del Jueves Santo.

Acompañada de más público que a la ida, pasadas las doce de la mañana llegaba a su Capilla, pensando que Hermandad y sede canónica visitarán en 2016.

Todo el reportaje aquí

Fotografías: Salvador López Medina / @SalvaLpezMedina

De Feria a San Vicente con la Virgen del Rosario

En la jornada del pasado 1 de Noviembre, festividad de Todos los Santos, cuando aún era de noche todavía la Dolorosa de Monte-Sión, Nuestra Señora del Rosario, salía desde su Capilla para visitar la Parroquia de San Vicente, en Rosario de la Aurora.

Era una mañana de uno de noviembre, "fresquita" y de humedad en la ciudad, pero aún así cabe destacar la cantidad de hermanos, devotos y cofrades que madrugaron para acompañar a la Virgen el Rosario en su caminar hacía la Parroquia de San Vicente, donde allí le esperaba la Virgen del Rosario de San Vicente en su paso procesional, celebrándose una Santa Misa conjunta las Hermandades de la feligresía de San Vicente y la Hermandad de Monte-Sión.

Con algo de retraso de horario previsto, entorno a las once menos veinte de la mañana, tras la Misa la Virgen del Rosario nos regalaba una estampa histórica cuarenta año
s después, salía de la Parroquia de San Vicente, para emprender camino de nuevo a su sede canónica, pasando por la Plaza de San Lorenzo, donde los rayos del sol iluminaban el rostro de la Dolorosa del Jueves Santo.

Acompañada de más público que a la ida, pasadas las doce de la mañana llegaba a su Capilla, pensando que Hermandad y sede canónica visitarán en 2016.

Todo el reportaje aquí

Fotografías: Salvador López Medina / @SalvaLpezMedina