La jornada del domingo 8 de noviembre ponía fin un año más el tiempo de glorias en la ciudad más bonita del mundo, la cual respiraba un aire a Semana Santa siendo la Reina de Todos los Santos y Nuestra Señora del Amparo la antesala al tiempo de Cuaresma.

En la calle Feria, era un día importante, más aún si cabe, la Reina de Todos los Santos se postraría ante el Señor de Sevilla. Salía de la Parroquia de Onmium Sanctorum pasadas las seis de la tarde para buscar la Plaza donde los sueños se hacen realidad.

La Virgen del Amparo salía con su sello tan característico desde la Parroquia de la Magdalena para buscar la Plaza del Museo y sus callejones, que dan un recogimiento especial a la titular. Con un corte clásico y exquisito musical, la Virgen del Amparo recorría las calles del centro de Sevilla.

Entorno a las nueve y media de la noche, en la Magdalena ya soñaban con noviembre del año que viene, mientras que en San Lorenzo Reina de Todos los Santos se postraba ante la puerta de la Basílica del Gran Poder, volviéndose a vivir un momento único 25 años después.

Cabe destacar un año más, en la Salidas Procesionales de estas dos imágenes gloriosas, la gran
afluencia de público en ambas procesiones.

La Banda de Música del Maestro Tejera volvió a dejar sin palabras a los cofrades con los sones tan especial que tienen y la Banda de Música "María Santísima de la Victoria" de las Cigarreras, volvió a demostrar la calidad que tienen, y cada año más.


Broche de oro a las Glorias 2015, entre la Magdalena y San Lorenzo

La jornada del domingo 8 de noviembre ponía fin un año más el tiempo de glorias en la ciudad más bonita del mundo, la cual respiraba un aire a Semana Santa siendo la Reina de Todos los Santos y Nuestra Señora del Amparo la antesala al tiempo de Cuaresma.

En la calle Feria, era un día importante, más aún si cabe, la Reina de Todos los Santos se postraría ante el Señor de Sevilla. Salía de la Parroquia de Onmium Sanctorum pasadas las seis de la tarde para buscar la Plaza donde los sueños se hacen realidad.

La Virgen del Amparo salía con su sello tan característico desde la Parroquia de la Magdalena para buscar la Plaza del Museo y sus callejones, que dan un recogimiento especial a la titular. Con un corte clásico y exquisito musical, la Virgen del Amparo recorría las calles del centro de Sevilla.

Entorno a las nueve y media de la noche, en la Magdalena ya soñaban con noviembre del año que viene, mientras que en San Lorenzo Reina de Todos los Santos se postraba ante la puerta de la Basílica del Gran Poder, volviéndose a vivir un momento único 25 años después.

Cabe destacar un año más, en la Salidas Procesionales de estas dos imágenes gloriosas, la gran
afluencia de público en ambas procesiones.

La Banda de Música del Maestro Tejera volvió a dejar sin palabras a los cofrades con los sones tan especial que tienen y la Banda de Música "María Santísima de la Victoria" de las Cigarreras, volvió a demostrar la calidad que tienen, y cada año más.