Redacción / @sev_cofrade

Fue el primero de una saga de capataces de Sevilla “Los Franco” importante personaje de la evolución centrada en la costalería. Con tan solo 7 años llega a Sevilla teniendo fuertes vínculos cofrades mas aun con el mundo del costalero. Entre el 1905 y 1907 termina su aprendizaje junto a otro gran capataz “Francisco Palacios”, y se plantea crear su primera cuadrilla de costaleros.

Le decían “El Fatiga”, por ser tan pesado y constante en el trabajo de mandar los pasos, inició en la Sagrada Mortaja de Sevilla, lo sacó con su primera cuadrilla de 40 costaleros en el año 1908, exigiendo su forma seria de trabajar un paso natural y vistiendo de traje negro, que seguidamente sería copiado por los demás capataces.

Fue la buena impresión la que llevo a la hermandad del Gran Poder a contar con el como capataz en la que trabajo durante 35 años. En el 1910 justo dos años después fue la Hermandad de La Amargura la que quiso contar con el, siendo a partir de ese año el capataz y cofrade de esta cofradía durante toda su vida.

Después de dejar la Mortaja empezó a trabajar la cofradía de San Isidoro.

Hay que decir que fue el primero en llevar dos cuadrillas a la vez que le surgió al ser capataz de laMacarena al mismo tiempo que iba al Gran Poder, esto mismo lo fue ampliando posteriormente al hacerse cargo de nuevas hermandades, como La Hiniesta o Siete Palabras.

También llegó a hacerse cargo, en 1924, de la reorganizada Hermandad de San Vicente; y al año siguiente, 1925, de la del Cachorro.

Su afición por el mundo del costalero fue seguido luego por sus hijos, Rafael Franco Rojas y Manuel Franco Rojas.

Articulo. Rafael Franco Luque


Redacción / @sev_cofrade

Fue el primero de una saga de capataces de Sevilla “Los Franco” importante personaje de la evolución centrada en la costalería. Con tan solo 7 años llega a Sevilla teniendo fuertes vínculos cofrades mas aun con el mundo del costalero. Entre el 1905 y 1907 termina su aprendizaje junto a otro gran capataz “Francisco Palacios”, y se plantea crear su primera cuadrilla de costaleros.

Le decían “El Fatiga”, por ser tan pesado y constante en el trabajo de mandar los pasos, inició en la Sagrada Mortaja de Sevilla, lo sacó con su primera cuadrilla de 40 costaleros en el año 1908, exigiendo su forma seria de trabajar un paso natural y vistiendo de traje negro, que seguidamente sería copiado por los demás capataces.

Fue la buena impresión la que llevo a la hermandad del Gran Poder a contar con el como capataz en la que trabajo durante 35 años. En el 1910 justo dos años después fue la Hermandad de La Amargura la que quiso contar con el, siendo a partir de ese año el capataz y cofrade de esta cofradía durante toda su vida.

Después de dejar la Mortaja empezó a trabajar la cofradía de San Isidoro.

Hay que decir que fue el primero en llevar dos cuadrillas a la vez que le surgió al ser capataz de laMacarena al mismo tiempo que iba al Gran Poder, esto mismo lo fue ampliando posteriormente al hacerse cargo de nuevas hermandades, como La Hiniesta o Siete Palabras.

También llegó a hacerse cargo, en 1924, de la reorganizada Hermandad de San Vicente; y al año siguiente, 1925, de la del Cachorro.

Su afición por el mundo del costalero fue seguido luego por sus hijos, Rafael Franco Rojas y Manuel Franco Rojas.