La Junta de Gobierno de las Hermandad de las Aguas, mediante acuerdo adoptado en Cabildo de Oficiales del pasado mes de septiembre, decidió intervenir la imagen del "Ángel Eucarístico" que acompaña al Santísimo Cristo de Las Aguas en su paso de misterio, recogiendo la Sangre y Agua que emana de su costado, obra del imaginero sevillano Juan Abascal Fuentes de 1962, debido al deficiente estado de conservación en el que se encontraba por el ineludible paso del tiempo.

Los trabajos han sido realizados por los restauradores Dª Gracia Sallés Silva y Don Fernando Trigo del Bosh, que durante un periodo de cuatro meses han sometido a dicha imagen a un proceso de limpieza, por la excesiva suciedad y presencia de repintes, de eliminación de todos aquellos elementos ajenos al original, así como a un meticuloso y delicado tratamiento de consolidación de la estructura para devolverle la fortaleza perdida. Esta falta de estabilidad se hacía visible en los ensambles superiores pero, sin embargo, se encontraba mucho mas acentuado en los inferiores, por la tracción mecánica que ejercen las alas en la salida procesional del Lunes Santo.

Culminada la restauración del Ángel de Abascal de las Aguas


La Junta de Gobierno de las Hermandad de las Aguas, mediante acuerdo adoptado en Cabildo de Oficiales del pasado mes de septiembre, decidió intervenir la imagen del "Ángel Eucarístico" que acompaña al Santísimo Cristo de Las Aguas en su paso de misterio, recogiendo la Sangre y Agua que emana de su costado, obra del imaginero sevillano Juan Abascal Fuentes de 1962, debido al deficiente estado de conservación en el que se encontraba por el ineludible paso del tiempo.

Los trabajos han sido realizados por los restauradores Dª Gracia Sallés Silva y Don Fernando Trigo del Bosh, que durante un periodo de cuatro meses han sometido a dicha imagen a un proceso de limpieza, por la excesiva suciedad y presencia de repintes, de eliminación de todos aquellos elementos ajenos al original, así como a un meticuloso y delicado tratamiento de consolidación de la estructura para devolverle la fortaleza perdida. Esta falta de estabilidad se hacía visible en los ensambles superiores pero, sin embargo, se encontraba mucho mas acentuado en los inferiores, por la tracción mecánica que ejercen las alas en la salida procesional del Lunes Santo.